Los hombres enmascarados amenazaron al personal del museo con una pistola y dieron a la fuga en un Audi A6 tras llevarse los cuadros. La policía inició inmediatamente la persecución e informó a la Interpol. Tanto los aeropuertos como los cruces de frontera fueron alertados. A pesar de ello, los ladrones lograron escapar.
Los marcos de los cuadros fueron encontrados posteriormente en otras zonas de Oslo.
"El grito" es una de las cuatro versiones pintadas por Edvard Munch en 1893. La figura fantasmal y agonizante contra el fondo de una puesta del sol rojiza es una de las imágenes mejores conocidas en el mundo del arte; es un símbolo de la desesperación y la alienación.
Ambos cuadros forman parte de una serie sobre el amor, el temor y la muerte y su valor se estima en varios millones de euros.