Recientemente, este fondo, el segundo mayor de su clase tras el de Qatar, elevó su presencia en Telefónica hasta alcanzar el 2% del capital. El pasado julio fue uno de los inversores clave a la hora de respaldar las subastas de deuda por hasta 24.000 millones de euros que realizó el Tesoro español.
Foto: Guri Dahl/tinagent.com
Gran parte de los ingresos obtenidos por Noruega en sus cuantiosas actividades petroleras en el Mar del Norte son invertidos mediante el Fondo Estatal de Pensiones – Inversión Internacional (SPU, por sus iniciales en noruego) en empresas y bonos en todo el mundo. El fondo, que en Noruega es conocido popularmente como Fondo Petrolero, es propietario, en promedio, del 1% de los mercados bursátiles globales. Esto implica que el fondo se ha asegurado el derecho a una cuota importante del futuro superávit de las empresas mundiales que cotizan en bolsa.
Solo se gastan los retornos de la inversión
De los ingresos generados por la explotación petrolera, el Estado de Noruega no está facultado para gastar más que los retornos reales generados por las inversiones del fondo, actualmente de 4%. Por lo tanto, las fluctuaciones temporales en los precios de los hidrocarburos no tienen mayor relevancia para la política presupuestaria del país.
Propietario estable y transparente
El sólido capital del fondo y su perspectiva de largo plazo hacen que este no necesite vender acciones en situaciones de desasosiego en el mercado durante períodos de gran depreciación bursátil. Así, el SPU se perfila como un recurso estable e importante para empresas de todo el mundo.
El fondo noruego no forma parte de la política exterior de Noruega y no persigue intereses políticos ni estratégicos. Con el fin de subrayar lo anterior se da especial importancia a la transparencia sobre la estrategia de inversión y el tamaño del fondo. El SPU obtiene una alta puntuación en la clasificación del Instituto Peterson sobre responsabilidad y transparencia de los fondos estatales.