AMPLIO APOYO A LAS NEGOCIACIONES PARA PROHIBIR LAS BOMBAS RACIMO

La iniciativa que tomó el Gobierno de Noruega el año pasado (el Proceso de Oslo) ha entrado en su decisiva fase final. El ministro de Asuntos Exteriores Jonas Gahr Støre afirma que: “La prohibición de las bombas racimo, que tienen consecuencias humanitarias inadmisibles, trata de cumplir con nuestra obligación humanitaria de parar el uso de un arma que daña gravemente a los civiles e impide el desarrollo".

“La conferencia de Willington logró un amplio apoyo tanto de los países afectados por las municiones de racimo como de los países que las poseen. Ahora tenemos un buen punto de partida para las negociaciones en Dublín”.

Más de cien países participaron en la cuarta conferencia del Proceso de Oslo, que tuvo lugar en Wellington, Nueva Zelanda, del 18 al al 22 de febrero. Más de 80 países respaldaron de forma inmediata la Declaración de Wellington sobre la prohibición del uso de bombas racimo que causan daños inaceptables a los civiles, además de proporcionar ayuda y rehabilitación a los supervivientes.

“Nueva Zelanda ha hecho un trabajo excelente organizando y siendo el anfitrión de la conferencia, que ha cumplido con todas nuestras expectativas. El resultado muestra que hay un amplio apoyo a la negociación de un tratado internacional en concordancia con la Declaración de Oslo”, añade el Sr. Støre.

Noruega continuará con su cooperación de amplia base con varios países y organizaciones para movilizar apoyo de los procesos y asegurar que las negociaciones de Dublín en el mes de mayo lleven a un resultado positivo y realista.


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